Personajes de Sinaloa

CORONEL RODOLFO T. LOAIZA (1940—1944)

 

Por: Herberto Sinagawa Montoya

 

RODOLFO T. LOAIZA (1894-1944). Político y militar. Nació en San Javier, del municipio de San Ignacio. Afiliado al constitucionalismo, ascendió al coronelato. Fue diputado federal y senador. Se le acredita el haber prohijado iniciativas de tipo social y económico. Subjefe del Estado Mayor del Presidente Emilio Portes Gil, luego jefe del Estado Mayor del Presidente Manuel Ávila Camacho, y después gobernador de Sinaloa para el periodo 1941-44.

Fue uno de los cuatro coroneles que dominaron la política sinaloense a lo largo de más de 25 años —muy semejante al control que ejerció por más de 30 años el general Francisco Cañedo, durante el porfiriato—; los otros tres coroneles fueron Alfredo Delgado, Gabriel Leyva Velázquez y Pablo E. Macías Valenzuela. Durante su mandato como gobernador se enfrentó a la convulsión social más grave que ha vivido Sinaloa, después de la revolución: el alzamiento de “la gente del monte” en el sur, a raíz del reparto agrario que realizo el Presidente Lázaro Cárdenas a partir del lo. de diciembre de 1934 en que tomó posesión del poder hasta su término en 1940. Su sucesor, el Presidente Ávila Camacho, no tenía el espíritu agrario de su antecesor y eso motivo un enfrentamiento entre comuneros, pequeños propietarios y ejidatarios en los municipios de San Ignacio, Mazatlán, Concordia, Escuinapa y Rosario.

Surgió en esa época la figura de Rodolfo “El Gitano” Valdés que estableció un imperio del terror en el sur, especialmente en Potrerillos y Aguacaliente. EI coronel Loaiza hizo frente a la revuelta de la gente del monte recurriendo a la fuerza federal, y años después el general J. Jesús Arias Sánchez, con tino político y energía, pacificó esa región del Estado liquidando los últimos reductos de las gavillas de delincuentes. El 21 de febrero de 1944, a las dos de la madrugada, en el último día del carnaval, el coronel Loaiza fue muerto a tiros cuando disfrutaba de un banquete en el “Salón Andaluz” del hotel “Belmar”, acompañado de su tesorero, Alfredo Gil Michel, y la poetisa Graciela Garbalosa. “El correo de occidente”, de José C. Valadés, publicó lo siguiente: El asesino se le aproximó por la espalda y a quemarropa le descerrajó un tiro y varios más en la cabeza. De todos solo un proyectil hizo blanco, saliendo por el ojo izquierdo. El coronel Loaiza cayó hacia atrás quedando con una mano metida en la bolsa del pantalón y las piernas entrecruzadas.

Durante la noche del magnicidio perdieron la vida dos norteamericanos: Rubén Brooks y Walter C. Cotchel. El crimen se le atribuyo a Rodolfo “El Gitano” Valdés; el proceso que se le siguió estuvo rodeado de un gran escándalo nacional, que involucró al general Pablo E. Macías Valenzuela, aspirante lógico a la gubernatura por su gran prestigio en el Ejército. Alfredo “El Chato” Duarte, ayudante del coronel, dijo que el “El Gitano” no había disparado sino que los asesinos habían sido Felipe Gil, Manuel Echeagaray y José “El Güerillo” Salcido. Echeagaray resulto herido durante la trágica madrugada, y fue rematado a tiros mas tarde. Durante el proceso afloraron diferentes versiones que pudieran justificar el magnicidio como la pasión política por el ya inminente cambio de gobernador, al terminar el mandato del coronel Loaiza, el asesinato de Alfonso “Poncho” Tirado, hombre carismático y de innegable fuerza política en el sur, a manos de Alfonso “La Onza” Leyzaola en el bar del hotel Rosales de Culiacán, Poncho Tirado, miembro de una acaudalada familia mazatleca dedicada a la vinatería, era empujado por sus amigos a jugársela por la gubernatura, tratando de romper el monopolio político de los cuatro coroneles, y los recoldos de violencia y venganza que había dejado la revuelta agraria de la gente del monte, pagada por los latifundistas para impedir el reparto agrario iniciado con tanto vigor por Cárdenas y que no querían que se extendiera a la era avilacamachista. Fueron tantas las especulaciones que hasta se llego a decir que el asesino intelectual del coronel había sido el general Maximino Ávila Camacho, enemigo político de Loaiza. “El Gitano” fue apresado y recluido en la cárcel militar de Mazatlán; de ahí huyo con la ayuda de poderosos amigos, y se refugió en Aguacaliente.

Un día atendiendo una cantina de su propiedad fue agredido; hay dos versiones: Carlos H. Hubbard, periodista del Rosario, dice que un mozalbete de 17 años, cuyo padre había sido asesinado por ordenes del “Gitano”, le disparo con una escopeta; la otra versión: que dos de sus lugartenientes Pablo “El Payo” Osuna y Edmundo “Mundillo” Mota le dispararon una andada de perdigones que lo dejaron semiparalítico. Fue llevado al hospital de Mazatlán y luego a Lecumberri, en la ciudad de México, donde continuó el juicio en medio de un sensacionalismo que aprovecharon muy bien los enemigos políticos del general Macías. Salió de la prisión tiempo después, vivió en Culiacán sus últimos días ayudado por Andrés Aguiar. Pero el crimen del coronel Loaiza jamás se aclaró.

 

Tomado del libro: Sinagawa Montoya, Herberto, Sinaloa Historia y Destino, Editorial Cahita, Culiacán, 1986, página 248.

 

 

 

Rodolfo T. Loaiza

Rodolfo T. Loaiza

 

Summary
Name
Rodolfo T. Loaiza
Job Title
Militar, político, Gobernador de Sinaloa
Company
Gobierno del Estado de Sinaloa
Address
San Javier, San Ignacio,Sinaloa, México

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