Biografías de personajes en Sinaloa

 

LÁZARO DE LA GARZA Y BALLESTEROS

 

Por: Amado González Dávila

 

Séptimo Obispo de Sonora y Sinaloa. Nació en Montemorelos, N. L., el 17 de diciembre de 1785; a la edad de 13 años ingresó al Seminario de Monterrey, distinguiéndose por su aplicación y talento, pasó a México y en 1810 se recibió de abogado. Cinco años después se ordenó de Sacerdote y obtuvo el título de Doctor en Teología. Fue Cura Párroco de Tepoztlán, Catedrático de Cánones, Vicerrector del Seminario de México, Párroco de la Palma y Teconautla, Promotor de la Cruz del Arzobispado, Cura interino del Sagrario metropolitano y Párroco en propiedad a partir del 17 de marzo de 1832. Desempeñó este cargo hasta 1837 en que fue preconizado Obispo de Sonora y Sinaloa, lo consagró en el mismo grado su antecesor Sr. Morales el 8 de octubre siguiente, apadrinado por el Colegio de Abogados, y tomo posesión en el mineral del Rosario el 22 de enero de 1838. A su arribo a Culiacán inició la fundación del Seminario Conciliar de la diócesis, personalmente dirigió la construcción del edificio y lo inauguró con el nombre de “San Juan Nepomuceno y Santo Tomás de Aquino”, el día del segundo aniversario de su consagración episcopal. También inició la edificación de la Catedral de Culiacán, el 14 de enero de 1842, juró las bases de Tacubaya, poco después las bases orgánicas de la República y dio autorización al Pbro. Juan Francisco Escalante, Párroco de Hermosillo, para que visitara en su nombre todos los pueblos y misiones de la Alta Sonora y administrara el sacramento de la confirmación. A propuesta en primer lugar del Cabildo Metropolitano fue nombrado XXXIII Arzobispo de México el 30 de septiembre de 1850 por el Papa Pío IX; el 26 de diciembre se despidió de sus diocesanos y nombró Gobernador de la Mitra al Padre Escalante. Arribó a la ciudad de México el 10 de febrero de 1851 y tomó posesión al día siguiente.

Tanto en la diócesis de Sonora y Sinaloa como en la capital fomentó diversas obras materiales de educación y caridad, habiendo gastado más de doscientos mil pesos de su peculio privado, que mermaron su patrimonio personal; en 1853 fue nombrado Gran Cruz de la Orden de Guadalupe; después del triunfo de la Revolución de Ayutla, luchó contra el Gobierno Federal porque declaró ilícito el juramento de la Constitución Federal el 5 de febrero de 1857 y enseguida contra el Gobernador del Distrito Federal Lic. Juan José Baz, cuando éste se presentó en Catedral en jueves Santo, a los oficios divinos, como era costumbre. Impugnó las Leyes de Reforma expedidas en Veracruz por el Presidente Juárez invocando con decisión y energía los aspectos jurídicos y teológicos de los intereses confiados a su cuidado y al triunfo del Partido Liberal fue desterrado del país.

Salió de la Capital el 20 de enero de 1861, radicándose temporalmente en Guanabacoa, Cuba, y poco después fue llamado a Roma por el Papa Pío IX. Arribó a Cádiz enfermo de un catarro pulmonar, pudo llegar a Barcelona, siendo visitado a bordo y recibido por el Arzobispo local quien le ofreció toda clase de auxilios y comodidades, y le contestó con resignación cristiana: “Para morir no se necesita más que una tarima y un cobertor”; tuvo que desembarcar por prescripción médica y expiró el 11 de marzo de 1862 a las 10 p.m. Fue sepultado en la bóveda del coro de la Catedral en donde descansan los prelados españoles. D. Francisco Sosa expresa los siguientes conceptos sobre el señor Arzobispo de la Garza:

El señor Garza, esto no deben olvidarlo aquellas personas que quieran juzgar la conducta del Prelado en la lucha de la reforma, por sus hábitos, por su carácter natural, no poseía aquella flexibilidad, permítasenos la frase, que había menester para zanjar dificultades por medios suaves y haciendo concesiones hasta donde el deber lo permitiese. No estaba compenetrado del espíritu de la época ni era amable por naturaleza. Chocó con Comonfort porque este publicó la Constitución, cuyo juramento declaró contrario a los intereses políticos de la Iglesia, con el señor Baz al negarse a recibirlo en la Catedral como representante del Gobierno.

 

Seminario Tridentino y Nacional de Sonora

Primer centro de alta cultura que existió en el Lic. y Dr. Lázaro de la Garza y Ballesteros. Este centra funcionó más tarde con el nombre de Seminario Conciliar de Sinaloa. La fundación de este centro de estudio obedeció a un propósito definido del prelado, como base de sus trabajos apostólicos. Con ese motivo el 30 de agosto de 1837 formó el Obispo las bases generales de la institución y enviadas luego al Presidente de la República D. Anastasio Bustamante para su aprobación. Y ante el escribano público don Francisco de Madariaga, el 26 de septiembre de 1837 se extendió escritura pública. Los primeros en inscribirse como alumnos fundadores fueron Pablo José, Francisco Medina, Lucas Verdugo, Pedro Ignacio Castro, Cesario Sotomayor, Dámaso Sotomayor, Juan López Portillo, Santiago Loaiza y José María Zevada. El 8 de octubre de 1837 se realizó el festival de apertura del primer centra de altos estudios que se conocieron en estas tierras, con asistencia de las autoridades civiles y eclesiásticas “Forjando el primer eslabón de la cultura, no sólo del Noroeste, sino de una vasta región que se extendía desde el río de las Cañas hasta Alaska.” El Seminario quedó instalado provisionalmente en la casa del señor Rafael de la Vega y Rábago, mientras se construía el edificio propio. El mismo prelado “trazó los pianos del Colegio y adquirió un solar en la parte sur de las afueras de la ciudad que estaba ocupado por una huerta en la que antiguamente estuvo una ermita dedicada al culto del Sr. San José, que ya en ese tiempo no existía. Contrató obreros y compró viguería por mediación de los párrocos de Imala y Badiraguato, que se le enviaban aprovechando las corrientes del Humana y el Tamazula, y bajo la dirección técnica del propio Obispo y el material de un maestro apellidado Flores, se dio comienzo a los trabajos del Centra a mediados de 1836. Y ante la mirada llena de estupor de aquellas provincianas que no salían de su asombro y no querían dar crédito a lo que miraban, se fueron alzando rápidamente los muros de la construcción, y el 8 de octubre de 1842, a los 2 años y medio de comenzada la obra, el Seminario de Sonora empezaba su vida dentro del edificio que la munificencia de su fundador le donara… “Con el nombre de San Juan Evangelista y Santo Tomás. Se cuenta que las gentes incrédulas le llamaron loco tildando a sus proyectos “Sueños del Obispo”. La realidad comprobó lo contrario. Desde la fundación hasta la Reforma constituyó la época de oro del Seminario. La fama del Centro y su fundador se extendió por todos los ámbitos”. El edificio que ocupó el Seminario se encuentra en la Avenida Álvaro Obregón, de la ciudad de Culiacán. En 1917 fue declarado propiedad nacional y el general Ramón F. Iturbe, siendo gobernador del Estado, lo adquirió para destinarlo a establecimiento de hospedaje y educación de niños pobres, bajo el nombre de Hospicio Francisco I. Madero. Actualmente sólo la parte alta se utiliza como hospicio, pues la parte baja está transformada en escuela primaria.

 

González Dávila, Amado, DICCIONARIO GEOGRÁFICO, HISTÓRICO, BIOGRÁFICO Y ESTADÍSTICO DEL ESTADO DE SINALOA, Gobierno de Sinaloa y Ayuntamiento de Mazatlán. Culiacán. 1959, pp. 561-562.

Tomado del libro: El Palacio Municipal, Vicisitud y Sino (Analectas); compilación La Crónica de Culiacán, H. Ayuntamiento de Culiacán, Segunda edición 2003.

 

Dr. Lázaro de la Garza y Ballesteros

Dr. Lázaro de la Garza y Ballesteros; gente en Sinaloa

 

Summary
Name
Lázaro de la Garza y Ballesteros
Job Title
Obispo
Company
Iglesia catoloca
Address
Montemorelos,Nuevo León, México

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