Recursos naturales de Sinaloa, México

 

 

 

LA PESCA EN LOS TAPOS

 

Por: Silvia Ofelia Páez Villaseñor

 

La pesca en las aguas estuarinas del sur de Sinaloa se ha venido practicando, aunque en forma por demás rudimentaria, desde tiempos antes de la conquista, cuando pequeños grupos aztecas, a su paso por esta región, se fueron estableciendo a lo largo de la zona estuárica atraídos por la gran riqueza pesquera de sus aguas y la sal de sus marismas.

Durante el largo período que duró la era azteca en el territorio sinaloense, dio tiempo a que su población se desarrollara, fundando varios poblados cuyos habitantes se dedicaron a la pesca de las innumerables especies que abundaban en nuestras aguas, entre las que destacaban el ostión y el camarón, dejando como testigos de su gran actividad pesquera, enormes montículos de conchas de ostión que aún pueden observarse en algunos sitios y cuevas ubicados en las márgenes del estero de Teacapán y la marisma de Las Cabras.

En lo que respecta a la captura del camarón en esta zona, según versiones de viejos Pescadores y otras personas conectadas con el ramo pesquero, fueron estos mismos indios Pescadores los iniciadores del sistema de Tapos que imprime a esta actividad características típicas muy particulares y exclusivas de la región hasta hace pocos años, en que se inició el intento de implantar este tipo de pesca en zonas estuáricas de Chiapas y Oaxaca, enviando para ello Pescadores experimentados en la constitución y operación de Tapos (chacualtita), asimismo para que sirvieran de instructores en dichas artes a los Pescadores ribereños de los mencionados Estados.

 

Aunque no podría precisar por carecer de datos al respecto, dónde y cuándo se inició esta actividad, es indudable que fue la misma conformación de estas aguas lo que indujo a sus primitivos creadores a idear el sistema de Tapos para pescar, los cuales fueron construyendo en sitios estratégicos sobre esteros y marismas, convirtiéndolas en verdaderas trampas que facilitaron la concentración y con ello la captura del camarón, aprovechando sus movimientos de reemigración al mar con el reflujo de las mareas.

 

Muchos de estos Tapos siguen conservándose en los mismos sitios, incluso algunos de ellos tienen aún sus nombres indígenas originales. En nuestra zona existen 24 de estos sistemas de pesca.

 

Además de la pesca a base de Tapos, se practicó también el uso de la tradicional atarraya, artes de pesca en la que estos indios fueron instruyen do a sus descendientes hasta la llegada de los españoles y continúan practicándose hasta la fecha.

 

A partir de la conquista, los Tapos hasta entonces operados por los aztecas bajo una base comunal, pasaron a ser propiedad particular de las familias que habitaban en las poblaciones cercanas, las que siguieron operándolos pasando los derechos de explotación de una a otra generación, mientras que el resto de los Pescadores continuaban pescando a base de atarrayas.

En 1928, durante el régimen presidencial del general Plutarco Elías Calles, las pesquerías pasaron mediante decreto a poder de los Pescadores ribereños, previo requisito de que su explotación fuera hecha en forma de cooperativa, condición que obligó a los pescadores a organizarse en dicho sistema colectivo, bajo el auspicio de los gobiernos revolucionarios de la época.

Posteriormente y por concesión federal expedida el 28 de mayo de 1930 por la Secretaría de Agricultura y Fomento, la explotación del camarón en las aguas estuarinas comprendidas entre los ríos de Las Cañas y El Rosario o Baluarte, fue concedida en exclusiva a la primera Sociedad Cooperativa de Pescadores que se organizó en el sur de Sinaloa en 1928, teniendo por sede a la ciudad de Escuinapa. Esa cooperativa es la que ahora conocemos con el nombre de “Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera “Gral. Lázaro Cárdenas”, S.C.L.”.

Años más tarde, considerando que la zona concesionada era demasiado extensa para una sola cooperativa y apoyándose en un nuevo decreto expedido por el gobierno del Gral. Lázaro Cárdenas, en noviembre de 1939, esta cooperativa se fue seccionando y sus socios pasaron a formar dos nuevos organismos con sede en las poblaciones vecinas de Teacapán y La Concha, respectivamente, pero dentro de la zona concesionada originalmente a la “Lázaro Cárdenas”; así nacieron las cooperativas “Pescadores Unidos del Surde Sinaloa, S.C.L.” y “Pescadores y Ostioneros de Teacapán, S.C.L.”.

Actualmente operan en la zona tres cooperativas tradicionales de Explotación Pesquera en Aguas Protegidas, las cuales siguen trabajando a base de tapos y atarrayas, auxiliándose con el uso de canoas y pequeñas lanchas con motor fuera de borda.

 

Sin embargo, a pesar del impulso que se pretendió dar al movimiento cooperativo pesquero por medio de las concesiones como estímulo para incrementar la producción, tuvieron que transcurrir varios años más para que la pesca del camarón en estas aguas protegidas cobrara verdadera importancia comercial. Esto ocurrió a partir de 1942 como reflejo del auge de la producción camaronera en alta mar iniciada por armadores mexicanos al retirarse la compañía japonesa Shin— shi—bata, que tenía la concesión para explotarla en forma experimental; y también como consecuencia natural de la apertura del mercado norteamericano del camarón en la costa occidental del Pacífico, anteriormente inexistente.

 

Mucho contribuyó al desarrollo de la naciente actividad la construcción de la carretera México—Nogales que atraviesa la ciudad de Escuinapa, ya que facilitó enormemente la comercialización del camarón tanto nacional como internacionalmente.

 

Antes de esas fechas la producción camaronera anual de las cooperativas era absorbida en gran parte por el mercado local y en mínima parte por el mercado nacional, en sus dos formas de industrialización hasta entonces practicadas: camarón seco apastillado y camarón enlatado. Posteriormente se inició el procesamiento de camarón congelado con el que se abrió el mercado internacional con el vecino país del norte y que últimamente se ha extendido a otras partes del mundo.

Respecto a los métodos rudimentarios de captura, en 1959 la Secretaría de Marina inició la evolución de los tapos construyendo el primero y único de concreto en forma experimental en el tapo “Revolución” muy cerca de Escuinapa, cuyas posibilidades no se han aprovechado debidamente a pesar de que su funcionamiento ha sido del todo satisfactorio. Este tapo, además de un costo de conservación insignificante, tiene la ventaja de eliminar los problemas de escasez de materiales que se han agudizado últimamente para la reconstrucción y conservación de los tapos tradicionales.

Los últimos informes obtenidos al respecto, indican que la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos a través de la Dirección de Acuacultura concluyó un programa de obras tendientes a reacondicionar las lagunas, esteros y marismas de la zona, con el fin de incrementar su productividad y el volumen de captura de camarón, obras que serán financiadas por el gobierno federal y las sociedades cooperativas pesqueras de la región.

 

Octubre 1978.

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 16, páginas 22-24.

 

Recursos pesqueros de Sinaloa: Los Tapos

Pescadores en Tapos recolectando camarón-Escuinapa, Sinaloa, México

 

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Pesca de camarón en Tapos
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Los tapos: una alternativa de arte de pesca utilizada en el sur de Sinaloa, México para el encierro y captura del crustaceo camarón.

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