La minería rosarense

March 1, 2015

Recursos naturales de Sinaloa, México

 

LA MINERÍA ROSARENSE

 

Por: Pablo Lizárraga Arámburu

 

Por los años de 1601-1602 el obispo Mota y Escobar nos dice: “Una Nación de indios bárbaros que llaman Tepuztla los cuales están rancheados en las comarcas de las minas de Maloya, Copala y Pánuco”.

Posteriormente en manuscritos viejos leemos lo siguiente: “Para evacuar yo cierta información que el excelentísimo Virrey Conde de Revillagigedo tiene pedido a esta intendencia los autos formados de instancia de los indios de Santa María del Oro y poblado de San Juan Bautista de Maloya “.

Nos damos cuenta con esto de que la minería en el área del actual Municipio del Rosario empezó desde los primeros tiempos de la Colonia en nuestro Estado de Sinaloa.

 

Con respecto a las minas del Real del Rosario, un manuscrito de 1743 apunta lo siguiente: “Don Antonio Ferriz Chasco, minero matriculado Administrador General de los desagües generales de las minas del Real de El Rosario que distan de este rancho como medio cuarto de legua”.

 

En esto vemos la significación de las minas del Tajo, donde el minero importante tenía que ser matriculado según la usanza de aquellos tiempos. Don Eustaquio Buelna nos dice que la Ciudad de Rosario llegó a tener 9,700 habitantes y que comienza a decaer en 1828 y que para 1877 tenia 3,000 habitantes.

 

Don Fernando Ocaranza, en las sabrosas relaciones que consiguió y nos dejó impresas, nos narra que las minas del Real del Rosario ya estaban anegadas por los años de 1775 y 1776 y que en ellas ya no existía el trabajo regular y que a lo sumo quedaban algunos pepenadores que obtenían pequeñas cantidades de oro y plata rastreando los desechos antigüos.

Posteriormente, con la Compañía Americana, la mina del Rosario cobró auge hasta los años treintas en que desapareció el trabajo.

Afortunadamente la familia Chapman radicada en los Mochis, conserva un pequeño piano hecho a escala en “Tercera Dimensión” a base de vidrio sobre puesto y que tuvieron la fineza de ensenármelo.

 

Con respecto al formidable mineral de San Antonio de Plomosas, en las relaciones que publicó don Fernando Ocaranza, fechadas en 1781, nos dice que “en treinta años de explotación, es tan buena la roca que jamás se tuvo que lamentar algún derrumbe y nos dan cubicaciones hechas en aquel entonces en que calculaban las minas entre 200 y 400 varas de profundidad teniendo las vetas una anchura entre 10 y 14 varas y que aún así eran tan gruesas que no alcanzaban el respaldo de la veta”. La hacienda de beneficio se llamaba Guadalupe. Por el año de 1782 contaba todavía con una cabeza de mortero, nueve tahonas de agua y un lavadero “todo hecho de arte mayor”. La hacienda vieja había sido arruinada por la nueva.

 

El licenciado Arturo García Reinosa, gran conocedor en cuanto a la minería del Municipio del Rosario se refiera, me contó que basado en los informes dados en 1882 por el gran minero Lamadrid, en ese año cayó una tromba de agua que inundó la mina y destruyó completamente el poblado, incluyendo la iglesia que estaba en parte alta y que era una joya de arquitectura colonial y bastante grande; quedaron de la iglesia las 2 columnas que formaban el arco principal, una de ellas la vimos que se conserva erecta gracias a las raíces de una higuera y la otra columna la tumbó un individuo apodado “El Caribe” buscando tesoros ocultos.

Todo era de cantera labrada. Aún se conserva en una pequeña capillita la efigie de San José, labrada en un cubo de cantera que sostenía la parte central del arco; posiblemente la iglesia era tan grande como la de El Rosario.

El minero Lamadrid dejó una preciosa relación, tanto histórica como minera, desde los tiempos de la colonia, incluyendo los ataques que tuvo el mineral por parte del cacique nayarita, el indio Manuel Lozada.

Finalmente agregamos que pronto se empezará a trabajar la mina de Plomosas, cuya explotación será de las más grandes del Estado, renaciendo así la importancia minera en ese Municipio que se estima será superior a la de antaño.

Otras regiones mineras de El Rosario son: Coabortilla, Otatilán, Picachos y también hay oro a unos 10 kilómetros al noroeste de la Ciudad del Rosario.

Los versos de aquel viejo corrido de Sinaloa confirman la tradición minera de ese Municipio:

“Su suelo tiene ricos filones, oro escondido en Cacalotán…” son sus mujeres las más hermosas, cual Sinaloa no existe igual… ”

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 12, páginas 14-15.

 

La minería de El Rosario Sinaloa, México

Fragmento de pintura de la artista sinaloense Rina Cuéllar dedicada a El Rosario

 

 

 

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Mineria en El Rosario Sinaloa
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La historia de la mineria en el municipio sureño del estado de Sinaloa, El Rosario

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