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LA INDUSTRIALIZACIÓN DE LA AGRICULTURA UNA ALTERNATIVA PARA SINALOA

 

Por: Jesús José Guerrero Andrade

 

Dentro de cada país existen regiones que se desarrollan más rápidamente que otras, debido a sus mejores condiciones. Como elementos dinámicos del crecimiento regional han destacado las economías de escala, generalmente se busca que la localización de los nuevos proyectos coincida con los menores costos de producción, pero no es raro encontrar ejemplos en que se prescinde de tal política y las nuevas empresas se ubican indistintamente en las diferentes zonas, lo que trae como consecuencia inmediata que el país de que se trate crezca menos en su conjunto pero que la renta quede más equitativamente distribuida, lo que determina un desarrollo regional más equilibrado.

En términos generales, un país se desarrolla económicamente a medida que cada uno de sus habitantes obtiene una mayor cantidad de los bienes materiales producidos en la nación. Esto mismo puede expresarse en términos de un ingreso real percapita en aumento o simplemente como una mejoría del nivel de vida general. Obviamente, esto exige un crecimiento sostenido en el producto por habitante y una justa distribución de ese producto entre los factores trabajo y capital.

Ahora bien, el incremento del producto se logra con base en el desarrollo de las actividades directa (primaria y secundaria) e indirectamente (terciarias) productivas, lo que en última instancia se expresa como continuas y proporcionales adiciones de inversión en dichos sectores.

En México existen zonas eminentemente agrícolas: o bien eminentemente industriales en razón a las especiales condiciones que han prevalecido para que se desarrollen unas u otras, empero, en los últimos años se tratan de aprovechar las ventajas de la integración económica sectorial y en algunos estados básicamente agrícolas se han incorporado iniciativas gubernamentales encaminadas al desarrollo del sector industrial.

 

PRODUCIMOS TODO Y DE LA MEJOR CALIDAD

El desarrollo de la actividad industrial que recordado sea de paso es la más productiva de las actividades económicas exige, además de grandes volúmenes de capital, la existencia de un mercado interno amplio para sus productos, a precios remunerativos y un sector primario moderno que al mismo tiempo que surta de alimentos a población abastezca a la industria de las materias primas que requiere.

Sabido es que un incremento en la demanda de productos terminados provoca un aumento más que proporcional en la demanda de materias primas. Por ello, es menester que el sector primario tenga la elasticidad necesaria para responder adecuadamente a los aumentos de la demanda de sus productos, pues de otro modo la deficiencia en la oferta se cubrirá con un aumento en los precios pudiendo provocar un grado de inflación indeseable.

La eficiencia en la agricultura aumenta al mejorar la productividad de la tierra y/o la productividad por hombre ocupado lo primero se logra via consumo de fertilizantes, agua, insecticidas, fungicidas, etc. y lo segundo mediante la mecanización.

En el Estado de Sinaloa existen alrededor de 530 mil hectáreas de irrigación por gravedad y se estiman en cerca de 40 mil las hectáreas de riego por bombeo. De ellas el 45% están totalmente mecanizadas y el resto lo están en forma parcial. En los últimos 4 años la mecanización total manifiesta un incremento del 8%, lo que puede calificarse de saludable sobre la base de que el área física es de magnitud considerable.

Por otro lado, el consumo de fertilizantes e insecticidas también va en aumento, hecho que se detecta al analizar las ventas de Guanos y Fertilizantes de México, S.A., y Petroquímica de México, S.A., las cuales se han duplicado en el lapso de 3 años.

 

UN IMPERATIVO LA CREACION DE FUENTES DE TRABAJO

En Sinaloa, al igual que en el resto del país, el problema más grave que se afronta es el limitado número de empleos disponibles para una población altamente dinámica. Estimaciones recientes demuestran que en nuestro Estado, aproximádamente el 17% de la población es fuerza de trabajo que no tiene empleo remunerativo.

No es muy aventurado afirmar que gran parte de los obstáculos que impiden un avance más rápido de la productividad en el campo, están originados por la presión de parte de ese 17% que busca colocación infructuosamente y a la que no le queda otro recurso que tratar de infiltrarse en el régimen ejidal y convertirse en causa motor de la inseguridad en la tenencia de la tierra, pues siendo esta un recurso escaso, las nuevas dotaciones o se hacen fraccionando la pequeña propiedad o bien distribuyendo terrenos que ya habían sido repartidos.

Además el exceso en la oferta de trabajo determina un nivel muy bajo de salarios reales, lo que limita el monto de la demanda efectiva y restringe el mercado interno, factor que va en contra de un crecimiento sano del sector industrial.

Inclusive, la mecanización de la agricultura se pospone por el hecho de contar con mano de obra barata y a lo más que se llega es a introducir maquinaria en aquellas labores que ocupan demasiado trabajo y donde el renglón de salarios se acerca lo más al costo de la maquinaria, quedando como ganancia el aumento de la productividad.

Así la creación de fuentes de trabajo aparece como necesidad de primer orden a satisfacer y puede resolverse mediante la industrialización de la agricultura.

 

LA INDUSTRIALIZACION REQUIERE DE CAPITAL, MERCADOS Y PRECIOS

A la fecha, Sinaloa dispone de mil toneladas de oleaginosas aprovechables con fines industriales en la producción de aceites, pastas, leche de soya, jabones, etc. Tiene además 50 mil toneladas de algodón del cual se aprovechan la fibra y la semilla pudiendo desarrollarse una industria textil floreciente en el ramo de telas y envases de algodón y complementar la producción de aceites y grasas vegetales.

Los volúmenes de carta de azúcar ascienden a 3,118 miles de toneladas de las que solo se obtiene azúcar y se desperdicia el “bagazo” material que tiene grandes posibilidades en la fabricación de tablas duras, celulosa, papel, etc.

Igualmente, producen cerca de 100 mil toneladas de maíz las que industrializadas pueden abastecer la demanda estatal de harinas y aportar derivados como el almidón a industrias conexas.

La producción de hortalizas encaminada a mercados exteriores deja importantes remanentes disponibles para el mercado nacional cercanos a las 200 mil toneladas anuales, las que son factibles de aprovecharse industrialmente en la producción de pastas, purés, legumbres en conserva, etc.

La producción frutícola de Sinaloa se aproxima a las 30 mil toneladas al año y de ellas pueden extraerse: jugos, aceites esenciales, néctares, jaleas y mermeladas, etc.

Asimismo, la industrialización de 330 mil toneladas de arroz y de parte de las 305 mil de trigo origina subproductos aprovechables para fabricar alimentos balanceados, complementando la producción de sorgo que es de 292 mil toneladas.

En síntesis, Sinaloa cuenta con un sector agrícola moderno que hace factible una política de desarrollo industrial fundamentada en el procesamiento de materias primas agrícolas ya que dispone en forma cuantiosa de ellas, y es posible adquirirlas a bajos precios.

Por último debe señalarse que la política expuesta sólo podrá operar si se dispone de factor que hasta hoy se considera el más escaso en el Estado, esto es el capital.

No obstante, a lo largo de muchos años la agricultura ha estado transfiriendo ingresos a otros sectores de la economía ya que mientras vende a precios gratuitamente estables adquiere insumos a precios en aumento.

Es cierto que dado lo raquítico de la industria local, gran parte de esas transferencias han beneficiado a otros estados pero no lo es menos que el grueso de ellas se han quedado en manos de comerciantes locales, acumuladas en forma improductiva o bien gastados en el exterior vía consumo superfluo.

Le corresponde al sector gubernamental crear el conducto adecuado para canalizar los ahorros privados sinaloenses para que se formen los fondos de inversión necesarios y cubrir la primera etapa de industrialización del Estado.

Obviamente, el esfuerzo principal tendrá que derivarse de los hombres de empresa, pues sólo con su iniciativa y cooperación, Sinaloa podrá alcanzar las mejores metas de superación económica.

 

Julio de 1977.

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 1, páginas 10-11.

 

Industrialización de la agricultura en Sinaloa, México

Ingenio azucarero Navolato, Sinaloa, México – industrialización de la agricultura

 

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La industrialización de la agricultura
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El proceso de la industrialización como activo agregado para la agricultura en Sinaloa

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