José Ferrel Félix

August 26, 2014

 

Gente en Sinaloa

 

 

JOSÉ FERREL FÉLIX

 

Por: Enrique Vega Ayala

Aún y cuando nació en Hermosillo, Sonora, el 16 de septiembre de 1865 y murió en México, DF, el 28 de mayo de 1954, don José Ferrel Félix fue un insigne sinaloense, ligado a una parte importante de la historia mazatleca.

En los años que vivió, Ferrel hizo de todo. Sirvió de soldado, fue comerciante, marino, conspirador, tribuno, amanuense, afirma don José C. Valadés en Mis confesiones. En su juventud, según lo describe ese mismo biógrafo, Ferrel era bullicioso y agresivo individualista supremo, burlador de maridos celosos, hábil duelista y escritor.

Entre los veinte y los treinta años de edad publicó su obra literaria más relevante. A pesar de ser exigua su producción, algunos críticos la consideran digna de ser rescatada del olvido. La imprenta porteña de Retes le imprimió dos de las tres novelas que escribió, Las de la mutua de Elogios (1892), y La caída del Ángel (1893). Éstas, junto con Reproducciones (1895), han sido recientemente revaloradas por la crítica como obras representativas “del novelar y de las preocupaciones de muchos de los escritores contemporáneos a Ferrel”.

Era abogado y, como queda dicho, novelista de talento, pero su actividad fundamental fue la del periodismo. En ese medio se inició en El Correo de la Tarde de don Miguel Retes. Convivió entonces profesional y amistosamente con Amado Nervo, Esteban Flores, Ángel Beltrán, Manuel Bonilla, Dámaso Sotomayor, Martiniano Carvajal, Francisco Valadez, el notable grupo que reunió el diario mazatleco a fines del siglo pasado y cuyos vuelos intelectuales hicieron sonar a Ferrel con el nacimiento de una nueva Atenas aquí en Mazatlán.

Aquel grupo denominado Aurora se dispersó y Ferrel se trasladó a la ciudad de México “a conquistar los laureles de la victoria”, a decir de Valadés. Allá fue director del periódico Patria, fundó y dirigió también El Intransigente, El Progreso Latino y El Demócrata. Por sus “ásperas pero ciertísimas críticas” contra la corrupción social y política de su tiempo estuvo preso en dos ocasiones. La primera, en 1893, fue detenido junto con todo el personal de El Demócrata, se negó a recibir el indulto del gobierno y cumplió totalmente una corta condena. La segunda vez fue absuelto por un jurado popular.

Su posición política, empero, no era de oposición radical. Participaba activamente en la vida pública dentro de las estructuras del régimen porfirista. Fue diputado, pero no terminó su periodo porque fue desaforado luego de increpar en la Cámara al Ministro de Hacienda José Ives Limantour, según cuenta el Ing. Emiliano Z. López. Probablemente formó parte del grupo del general Bernardo Reyes, quien, siendo porfirista, mantenía un serio enfrentamiento con Limantour y el vicepresidente Ramón Corral.

A la muerte del gobernador de Sinaloa, general Francisco Cañedo, un sector de los comerciantes mazatlecos, inconformes con la política cañedista que los había marginado de los negocios privilegiados, vio en Ferrel, fogueado en las alturas, el candidato ideal para enfrentar a Diego Redo, postulado por corralistas y limantouristas.

Conocedor de los mecanismos del poder, Ferrel tardó en aceptar la propuesta de los mazatlecos; incluso, asegura Valadés, pidió que se pospusiera el trabajo encaminado a nombrarlo candidato mientras consultaba personalmente al presidente de la república, don Porfirio Díaz, para saber a qué atenerse.

Finalmente, accedió a ser postulado y realizó una campaña relevante. De acuerdo con todas las versiones conocidas al respecto, Ferrel logró aglutinar a grandes núcleos de la población sinaloense en torno suyo; sin embargo, no ganó las elecciones. Algunos afirman que fue víctima de fraude. Aquí, sus seguidores denunciaron en el cabildo las maniobras oficialistas para alterar la voluntad popular, evidentes en el nombramiento de “puros redistas” en las mesas electorales.

Ferrel no fue revolucionario; pero, la lucha electoral que libró contra Redo creó las condiciones propicias para que en nuestro estado se extendiera rápidamente la revuelta de 1910. Gracias al valor de Ferrel y de sus promotores, surgieron del anonimato y se formaron muchos hombres que posteriormente serían clave para la revolución en Sinaloa como: Gabriel Leyva, Rafael Buelna, Ramón F. Iturbe, Manuel Salazar, Justo Tirado, Salomé Vizcarra, etc.

Ferrel fue contrarrevolucionario. Como buen reyista, fiel a sus principios, colaboró con el gobierno del usurpador Huerta, con lo que perdió las gratificaciones de toda índole que debieron corresponderle como precursor de la revolución que fue. Relegado quedó del ritual cívico de la historia oficial. Ninguna avenida lleva su nombre, no hay monumentos ni fecha conmemorativa en que se honre su memoria.

 

Tomado de: ¡Ay mi Mazatlán!, Vega Ayala, Enrique, Editorial DIFOCUR, Culiacán, Sinaloa, 1992.

 

 

José Ferrel

José Ferrel Félix

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Name
José Ferrel Félix
Job Title
Periodista
Company
El Democrata
Address
Hermosillo,Sonora, México

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