Inés Arredondo

November 18, 2014

 

Mujeres de Sinaloa

 

INÉS ARREDONDO

 

 

Por: Carmen Aída Guerra Miguel

 

“Curiosamente ahora -me presentan como “la mamá de Francisco Segovia”, antes era “Francisco, el hijo de Inés Arredondo“. En el entierro del hijo de Ramón Xira, Octavio Paz —quien nos distingue con su amistad hacia Francisco— fue el primero que lo dijo y desde entonces ha sido así. No, no me molesta ¡me encanta!, no estoy celosa de sus triunfos si no que los estimulo y los comparto; estoy muy orgullosa de él, como de mis hijas Inés y Adriana. Son Fibres, sanos, se bastan por sí mismos, tienen sus propias opiniones que respetó, ah ¡pero no me callo las mías!, por cuyo motivo discutimos continuamente.

Francisco goza de la beca Salvador Novo que hace un año ganó. Está por salir su primer libro de poemas. Son inéditos. Tiene 18 años de edad, es un poeta precoz pero ya da mucho de qué hablar. Su poema “lavandera” es precioso:

 

Inclinada

casi cuenca

casi aljibe

empapa sus manos en la piedra

 

Inclinada

sobre la piedra lisa

una mujer lava su sombra

 

He aquí otro fragmento, de otro de sus poemas:

 

A Mireya

 

***y tus manos

(como jugando

en el abismo del sueño)

le estrechan el cerco

al amor

 

Inés Arredondo sigue dejando oír su voz para traernos noticias frescas de su vida literaria que ahora se “prolonga”, por decirlo así, en su hijo Francisco. Ella es cuentista. La Federación Editorial Mexicana editó en noviembre de 1975 una antología que intitulo “14 mujeres escriben cuentos”, en la que se incluyeron algunos de su inspiración, junto con los de otras destacadas cuentistas de los años 60 a la fecha, como lo son Raquel Banda Farfán, Sarah Batiza, María Elvira Bermúdez, Rosario Castellanos, María Amparo Dávila, Emma Dolujanoff, Guadalupe Dueñas, Beatriz Espejo, Elena Carro, María Esther Perezcano, Elena Poniatowska, Carmen Rosenzweig y Craciela Szymanski. Antes, Inés publicó una recopilación de sus cuentos, ¿de carácter religioso?, “La Señal”. “Si, así es, el título lo dice”, asiente.

En “La Señal” está incluido su cuento “Mariana” del que se hizo una película que fue filmada, parte de ella en Culiacán. Está por salir a la luz su nuevo libro “Río Subterráneo”, que contiene los cuentos “Las Palabras Silenciosas”, “Apunte Gótico”, “En la Sombra”, “Año Nuevo”, “Las Muertes”, “Las Mariposas Nocturnas”, -”Atrapada” y “Río Subterráneo”.

“A la luz del quinqué oí hablar de tí, de Pablo, tu padre, que se fue siendo tan joven que yo apenas podía recordarlo. Tú eras un bebé y tu padre estaba ya en un sanatorio.

No te conoció. No te acerques a él. Recuerda que no es más que un muerto… También oí hablar de la escalinata. La llama no parpadeaba, se mantenía quieta, y su claridad ténue ponía tonos cálidos en la piel pálida de mis hermanos. Sofía cosía o bordaba, mientras Sergio sostenía un libro en las manos; a veces leían un poco. Los oí hablar en voz baja de ustedes, de la locura, como si todos fueran recuerdos…”

Esos párrafos sueltos de su cuento “Río Subterráneo”, escogidos al azar, nos permiten hacerle una nueva pregunta que ella contesta:

“Las cosas que una es cribe nunca son totalmente gratuitas, se refieren a cosas de imaginación o tienen que ver con momentos o sentimientos que una tiene, pero en general no son historias vividas por mí. Si, dos o tres de estos cuentos están situados en mi tierra.

“Mucha gente sabe que nací allá en 1928 —su voz sigue llegando desde México—. Soy originaria de Culiacán aunque siempre digo que mi tierra es Eldorado. Inés Amelia Camelo no existe. Existe Inés Arredondo, por muchas razones que conciernen a mi interioridad. Mi abuelo, a quien debo mi carrera, no tuvo hijos varones que perpetuaran su apellido y para ello, yo hago modestamente lo que puedo.

“También mucha gente sabe que tengo tres hijos fruto de mi primer matrimonio. Hace tres años que me volví a casar. Con respecto a mi esposo, he encontrado en él al hombre que me acepta con todos mis defectos, lo más difícil que puede conseguirse.

“Viví dos años en Montevideo. No, no recibí ninguna influencia de mi estadía en Uruguay, ni de mi paso por Argentina y Brasil, por el contrario, me hice más recalcitrantemente mesoamericana. Me hacía mucha falta el sol y eso se nota en “La Señal” que allá escribí (en los años de 1963 al 65). Hace sol, pero no es este tirano nuestro que está siempre presente y que es vida y muerte a I mismo tiempo.

“Mi padre, médico militar, nacido en Tabasco, llegó a Sinaloa para quedarse. Mi madre vive, desde la muerte de él, en su soledad, después de haber traído al mundo nueve hijos.

“Estudié secundaria en el Montferrant en Culiacán, el bachillerato en el colegio Aquiles Serdán en Guadalajara (porque la preparatoria nuestra era mixta) y venciendo la oposición paterna, en la que me ayudó mi abuelo materno, me vine a México —en donde estoy desde 1947— a estudiar filosofía, que luego cambié por literatura en letras españolas. Tengo dos tesis, la primera corresponde a la licenciatura: “Ideas Sociales y Políticas Sobre el Teatro Mexicano de 1900 a 1910″, y, la otra, de mi maestría, un trabajo sobre Jorge Cuesta, miembro de “Los Contemporáneos”.

Inés trabaja como investigadora en la Universidad Nacional Autónoma de México, institución en la que realizó sus estudios. Actualmente continúa una investigación sobre Gilberto Owen, poeta sinaloense, nacido en 1904 en El Rosario y muerto en 1952 en Filadelfia.

“Es otro de los grandes miembros del Grupo de “Los Contemporáneos”. Ya hice su biografía. Es el único poeta sinaloense de talla nacional que tenemos, pero es muy poco conocido. Su obra está agotada hace muchos años y se está buscando lograr una reedición. Es un poeta extraordinario de quien he encontrado maravillas. Ahora estoy analizando su obra. Este análisis es para el Fondo de Cultura Económica, cuyo prólogo sería esta biografía y el contenido del libro, propiamente su obra.

“Una de las cosas que pretendería es que sus restos se trajeran a México y ojalá a Sinaloa.

“Probablemente en octubre salga a la Universidad de Rudgers, en Nueva Jersey —a donde estoy invitada— para dar dos conferencias, una sobre mi obra y la otra de otro autor mexicano, yo escogí a Owen.

“Con respecto a mi vida literaria personal ¡tengo mucho que hacer!, entre otras cosas, una novela que no te voy a contar, ni te voy a decir el tema.

“Voy a presentar una imagen de México, unificar ese México que para mí está dividido en dos, como también podía estar dividido en tres, cuatro o más partes, no sé como se sientan los oaxaqueños, o los de Monterrey, o de otras partes. Con esta novela yo pretendería unificar a este México ¡bueno ya te lo dije!. Estos dos Méxicos los considero así, divididos, cuando yo en broma digo que pertenecemos a la república de SoChiLoaCal {Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Baja California), porque en ese país al que yo he calificado así (pei en Francés que quiere decir provincia) y que empieza donde termina Nayarit, tenemos una manera muy diferente de pensar, de ser y de sentir, por nuestra historia diferente. Nosotros no fuimos esclavizados, sino colonizados, no tenemos el estigma del vasallaje y nuestro mestizaje fue más o menos voluntario; la descripción de lo que se ha llamado “fenomenología del mexicano” eso ¡no vá con nosotros!; de allí viene toda una corriente filosófica de la filosofía mexicana en la cual no creo que participamos.

“Empecé a escribir ya tarde, cuando murió mi segundo hijo. Estaba traduciendo —siempre he trabajado— y de pronto me encontré escribiendo un cuento que no tenía nada que ver con lo que me estaba pasando. Eso sí, empecé a leer a los 8 años. Considero que soy una mujer que ha vivido intensamente la vida y la literatura. No soy feminista, porque ¡soy muy feminista!, porque creo que el papel de la mujer no tiene porqué pelear frontalmente el suyo al hombre. Porque tengo mucha fé en nuestra fundamental importancia, creo que fundamos no sólo la familia sino el mundo. Sin nosotras, los hombres estarían totalmente perdidos y, cuando las mujeres sean iguales a los hombres, los dos, hombres y mujeres, estaremos totalmente perdidos”.

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 3, páginas 29-31.

 

Mujeres de Sinaloa, México; Inés Arredondo

Inés Arredondo en Culiacán; atrás de ella, “El Puente Negro”

 

Summary
Name
Inés Camelo Arredondo
Nickname
(Inés Arredondo)
Job Title
Escritora
Address
Culiacán,Sinaloa, México

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