Personajes en Sinaloa

Fray Marcos de Niza

el campeón de los andariegos

 

 

Por  Antonio Nakayama

La aventura de Alvar Núñez Cabeza de Vaca y sus compañeros provocó un impacto tremendo en el mundo conocido, al grado de que personas equilibradas como el virrey don Antonio de Mendoza sucumbieron ante la tentación de una nueva conquista. Pero don Antonio era reflexivo y sereno, así que antes de enviar una expedición decidió que la ruta fuese explorada por alguien que tuviera conocimientos sobre la materia y encargó al provincial de los franciscanos, Fray Antonio de Ciudad Rodrigo, le escogiera al hombre que llenara ese requisito. El jerarca de los frailes menores se fijó en la persona de fray Marcos de Niza, quien “fue aprobado y habido por idóneo y suficiente para hacer esta Jornada y descubrimientos… no solamente en teología, pero aún en cosmografía, en el arte de la mar…”.

Llevando por compañero a un fraile llamado fray Honorato, y por guía al negro Esteban, que había hecho el viaje con Cabeza de Vaca, fray Marcos salió de la ciudad de México con rumbo a la Nueva Galicia en los primeros días del mes de noviembre de 1538, llegando a Tonalá el 20 del mismo mes, a donde fue a recibirlo el gobernador Francisco Vázquez de Coronado para entregarle las instrucciones del virrey; pero el levantamiento de los indios de Culiacán acaudillados por el cacique Ayapin precipitó los acontecimientos, ya que el gobernador tuvo que partir violentamente para San Miguel llevando consigo a fray Marcos y sus compañeros.

Sofocada la rebelión, el franciscano se dio a la tarea de regularizar las vidas de unos 30 españoles de la villa de San Miguel que vivían libremente con hermosas doncellas indígenas, casándolos in facie ecclesiae, para legalizar el incipiente — mestizaje. Todavía antes de partir en el cumplimiento de la comisión que le había conferido el virrey, atendiendo a una petición de Coronado, el franciscano salió rumbo a la región de Topia, donde se decía se habían hallado ricas vetas de oro y plata, entreteniéndose en el viaje unos 12 o 15 días.

El viernes 7 de marzo de 1539 salió fray Marcos de Niza de la villa de Culiacán acompañado de fray Honorato, de Esteban y de algunos indígenas, habiendo recibido agasajos y obsequios de comida en el trayecto a Petatlán. En este lugar perdió 3 días en vista de que fray Honorato enfermó, y como no pudiera seguir adelante lo dejó allí, y el día 21 llegó a un poblado llamado Vacapa, que es el punto donde el itinerario del franciscano se vuelve confuso.

En ese lugar se le separó Esteban, ya que tenía instrucciones de adelantarse por conocer la ruta y estar impuesto a la soledad de las marchas, más nunca se imaginaron que su despedida sería definitiva, — pues el negro y varios indígenas que lo acompañaban fueron asesinados por los nativos de Cíbola, fray Marcos —a quien hacían compañía numerosos indios— continuó la marcha y tal parece que se adentró un poco en el actual territorio de Arizona, donde tuvo noticia de la muerte de Esteban, la cual le apesadumbró bastante, y por si esto no hubiera sido suficiente, uno de los indígenas acompañantes, le dijo: “Padre, éstos tienen concertado de te matar, por que dicen que por ti y Esteban han muerto sus parientes…”.

Ante esto, el franciscano se llenó de temor y repartió entre los indios ropa y chucherías, pero como no se sintiera seguro recurrió a la balandronada para asustarlos manifestándoles que si lo mataban iría al cielo y que los. Españoles vendrían a matarlos a ellos.

El recurso dio resultado pues los indígenas se calmaron, y aprovechando la situación les dijo que estaba dispuesto a ver Cíbola. Le contestaron que ninguno le acompañaría, más al verlo decidido, 2 de los principales se comprometieron a ir, “…y con mis indios y lenguas seguí mi camino hasta la vista de Cíbola, la cual está sentada en un llano, a la falda de un cerro redondo. Tiene muy hermoso parecer del pueblo, el mejor que en estas partes yo he visto, son las casas por la manera que los indios dijeron, todas de piedra con sus sobrados y azuteas, a lo que me pareció desde un cerro a donde me puse a verla. La población es mayor que la ciudad de México; …paresciome llamar aquella tierras el nuevo reino de San Francisco… puse una cruz delgada… en señal de posesión… y así me volví con harto más temor que comida…”

Esto último explica la rapidez del regreso de fray Marcos, que alcanzó perfiles de fuga. Llegó a San Miguel de Culiacán donde esperaba encontrar a Vázquez de Coronado, y no hallándolo fue a Compostela donde lo localizó. De allí partió rumbo a la ciudad de México para presentar al virrey Mendoza una relación de su viaje, que se tradujo en una visión deslumbradora de riquezas, de ciudades fantásticas superiores a la de México.

De nuevo volvió al norte acompañando a Vázquez de Coronado en su expedición a Cíbola y Quivira, y como al regreso sufriera un ataque de parálisis, fue enviado a Jalapa para ver si el clima templado le hacía provecho. Más tarde residió en Xochimilco y en 1546 envió una súplica de ayuda a fray Juan de Zumárraga, quien le prometió suministrarle una arroba de vino cada mes durante el tiempo que el propio obispo viviera, el cual se alargó solamente a 2 años, ya que fray Juan murió en 1548, mientras que fray Marcos, residente de Niza que atravesó el Atlántico para recorrer el Perú, Guatemala, México y finalmente fue a Cíbola, le sobrevivió 10 años pues según afirma Vetancurt, falleció el 25 de marzo de 1558.

Sus contemporáneos lo calificaron como un gran embustero, y algunos historiadores modernos, aparte de este juicio lo catalogan como iluso, pero más parece que era hombre candoroso y crédulo, dueño de una gran fantasía que le hacía deformar la realidad.

Habla de animales que por su descripción se asemejan a los de la era de los reptiles, y al referir lo que divisó desde la iniciación de un abra manifiesta “…vi, desde la boca de la abra, siete poblaciones razonables, algo lexos, un valle abajo muy fresco y de muy buena tierra, de donde salían muchos humos; tuve razón que hay en ella mucho oro y que lo tratan los naturales della en vasijas y joyas, para las orejas y paletillas con que se raen y quitan el sudor”.

Por otra parte, su relación tiene datos obscuros que no pueden perdonarse si tomamos en cuenta que esta reputado como geógrafo. De lo que si estamos seguros es de su valor personal, pues se necesitaba tenerlo para emprender un viaje lleno de peligros hacia regiones desconocidas, remotas e inhóspitas. Hay que tener presente que era fraile, no militar. Pero así eran los hombres del Renacimiento: aunque vistieron hábito tenían los mismos arrestos que los que usaban espada.

Fray Marcos de Niza pudó disputar el título de campeón de los andariegos a todos los frailes de su época. Baste recordar que camino más de 5 mil kilómetros en sus viajes de México a Cíbola, y que hizo a pie la Jornada de Guatemala a la capital del virreinato. Embustero o iluso, candoroso y crédulo, o como quiera juzgársele, abrió brecha para que después llegaran la civilización y la cultura a regiones donde habitaban tribus que vivían en plena edad de piedra.

 

Tomado de; Presagio, Revista de Sinaloa; número 6, páginas 23-24.

 

 

Fray marcos de Niza

Fray Marcos de Niza, el campeón de los andariegos

 

Summary
Name
Fray Marcos de Niza
Nickname
(Campeón de los andariegos)
Job Title
Fraile franciscano, explorador, aventurero
Company
Orden Franciscana, Iglesia Catolica
Address
Saboya,Francia

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