Elota, mito y grandeza

April 25, 2015

Historia de Sinaloa México

 

 

ELOTA, MITO Y GRANDEZA

 

Por: Enrique Ruiz Alba

 

Elota significa elotal o lugar de elotes, vocablo formado del náhuatl elotl, mazorca de maíz tierno. (1)

El territorio elotense estuvo ocupado por los Tahues, que habitaban también Culiacán, Mocorito y la zona costera de San Ignacio hasta la margen norte del río Piaxtla. (2)

Huellas de las tribus indígenas que lo habitaron o quizás de los mexicas en su peregrinación hacia el sur, se encuentran inscritas en rocas (petroglifos) tanto en La Cruz como en el camino de El Limón o Conitaca y parte oeste de la Sierra de Conitaca. (3)

En 1531, al consumarse la conquista por los españoles al mando de Nuño de Guzmán, “llegaron al río Elota al que dieron el nombre de Río de la Sal por la gran cantidad de este elemento que sacaban de la desembocadura”.

“…Don Nuño recorrió el río hasta el mar, y luego subió a lo largo de su curso buscando el camino al norte, el cual halló a la altura del pueblo de Elota”. (4)

En 1602, el obispo de Guadalajara, Don Alfonso de la Mota y Escobar, realizó una visita pastoral por la región, dejando constancia de ello en su libro “Descripción Geográfica de los Reinos de Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo León”… “Pasado este despoblado, el primer pueblo que se topa es llamado Elota, de hasta treinta vecinos indios; es de temple caliente y tiene un río caudaloso donde hay mucha pesquería…”

Aunque brevemente, estuvo en Elota el intendente realista Alejo García Conde, quien durante la Guerra de Independencia derrotó en San Ignacio de Piaxtla a José María González Hermosillo, enviado por Don Miguel Hidalgo y Costilla. Enseguida la cita:

“El 7 de febrero de 1811 se presentaron los insurgentes frente a San Ignacio, quedando separados del poblado por la corriente del Piaxtla, y en la misma fecha, García Conde llegó al pueblo de Elota distante de San Ignacio unas diez leguas…” (5)

 

Es probable que para perpetuar este hecho de armas y la presencia del vencedor García Conde en Elota, se haya impuesto el nombre de Ceuta a la bahía elotense. De Ceuta, plaza de soberanía española en la costa septentrional de Marruecos, era originario García Conde.

El 14 de octubre de 1830, el Congreso de la Nación votó un decreto para que Sinaloa y Sonora, que hasta entonces formaban el Estado de Occidente, quedaran como Estados de la Federación. Sinaloa se integró con los Partidos de El Rosario, Concordia, Villa de la Unión, San Ignacio, Cosalá, Culiacán, Badiraguato, Mocorito, Sinaloa, El Fuerte y Choix. La ciudad de Culiacán fue designada capital y allí, el 13 de marzo de 1831, se instaló el Congreso constituyente. Elota quedó comprendido en el Partido de Cosalá.

Durante la etapa de restauración de la República, se firmó en Elota el Plan del mismo nombre suscrito por Jorge García Granados, Adolfo Palacio y Cleofas Salmón, quienes se levantaron en armas desconociendo como gobernador al general Domingo Rubí, triunfador en las elecciones del T3 de octubre de 1867 y declarado gobernador electo por el Congreso del Estado el 21 de diciembre.

“Los revoltosos marcharon para Elota, y en ese lugar firmaron el Plan de Elota en el cual justificaron su actitud”.

(6)

Cuatro años después, habiendo triunfado en las elecciones para gobernador el Lic. Eustaquio Buelna, se levantó en armas don Francisco Cañedo…A este movimiento se sumó el general Eulogio Parra, retirado del ejército.

 

“El nuevo revoltoso inició sus actividades plagiando al diputado electo Pablo Iriarte, en San Ignacio; de allí pasó a Elota y desde allí exigió a un hermano de Iriarte, que era prefecto de Cosalá, que entregara el armamento que existía en el distrito…” (7)

El 13 de agosto de 1872, el gobernador Prisciliano Flores fue capturado por un grupo armado y las fuerzas federales iniciaron la persecución de los facinerosos.

 

“…Los rebeldes al mando de Doroteo López y Francisco Cañedo salieron de Culiacán para atacar el puerto de Mazatlán, de donde salió Rubí con 700 hombres rumbo a Concordia, llevando órdenes de organizar una brigada destinada a combatir a los rebeldes que ya se acercaban a Elota, pero cometió un grave error, pues tras de batir a las avanzadas rebeldes en La Noria, se retiró a Concordia, y los revolucionarios que estaban en Elota se precipitaron sobre Mazatlán tomando la plaza fácilmente”. (8)

Una cita más: “Al conocer la noticia del descalabro de Cosalá, el general Arce designó a Domingo Rubí para que se hiciera cargo de la fuerza derrotada, pero fue conocido por la tropa al presentarse en Elota, quedando como mando el comandante Troncoso…”(9). En 1911 en apoyo a la revolución emprendida por Don Francisco I. Madero y después en 1913 para luchar contra el usurpador Victoriano Huerta, se levantaron en armas un puñado de elotenses entre los que figuraron José Aguilar Barraza, Oscar Aguilar Echevarría, Basilio Torres, Telésforo Aguilar, José Sarabia, Ángel Escalante, Refugio Macías, Agustín Millán, Simón Velarde y Juan Hassen, a quienes se unieron en Los Naranjos el inspector político don Genaro Velázquez y los policías Emiliano Sáinz y Francisco Celis.

 

José Aguilar Barraza, al igual que su primo Oscar, alcanzó el grado de general; fue diputado al Congreso del Estado en la XXIX legislatura que fungió del 14 de septiembre de 1919 al 14 de septiembre de 1922, representando al distrito de Elota. Cumpliendo dicho cargo y a partir del 9 de octubre de 1920 en que el Congreso del Estado concedió licencia al gobernador Gral. Ángel Flores, Aguilar Barraza es nombrado gobernador interino, puesto que desempeñó hasta el 21 de marzo de 1923, es decir, casi todo el período para el que fue electo Ángel Flores.

Dos hijos suyos ocuparían también en forma substituta e interina el máximo cargo político del Estado: el Dr. Rigoberto Aguilar Pico, quien fungió como tal de marzo de 1953 hasta el final de 1956 en substitución del Lic. Enrique Pérez Arce; y el Lic. Saúl Aguilar Pico, que siendo Secretario General de gobierno asumió la gubernatura durante 16 días cubriendo la ausencia del gobernador Pablo Macías Valenzuela, quien recibió licencia del Congreso para trasladarse a los Estados Unidos para someterse a una intervención quirúrgica.

El caso de un padre y dos hijos gobernadores que registra la historia política de Sinaloa, es único en el país.

 

1.- Compendio Histórico, Geográfico y Estadístico, Sinaloa 1877. Lic. Eustaquio Buelna. 3.- Petroglifos de Sinaloa, Gonzalo Ortiz

de Zarate (1976). 2, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 Sinaloa, un bosquejo de su historia, Antonio Nakayama (1982) 10.- Acta testimonial en el archivo municipal de La Cruz. (1942)

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 83, páginas 10-13.

 

Elota, mito y grandeza

Fragmento del escudo del municipio de Elota, en el estado de Sinaloa, México

 

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Elota, mito y grandeza
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Historia del Municipio de Elota, estado de Sinaloa, país México, su desarrollo, su problematica y vicisitudes.

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