¿Cómo se llama usted?

November 15, 2014

 

Cuentos, leyendas, relatos y narraciones de Sinaloa, México

 

 

¿CÓMO SE LLAMA USTED?

 

Por: Rafael Vidales Tamayo

 

¿Me permite unas palabras? Sabe, usted no se ha enamorado jamás? Es algo tremendo. Qué casualidad que lo encuentro; ya me aburría caminando. ¡Con este calor! ¿Me permite? ¿Usted no fuma? Estos cigarros nunca me han gustado, pero ¿qué quiere usted que haga?, me los acaba de regalar un amigo. Es curioso, me acuerdo en este momento de los borrachines que piden tortillas y les dan un trago de vino. Los hombres somos muy crueles para con nuestros semejantes.

¿Hay alguien en su casa que se llame Ernesto? No, claro, y no lo podría haber como en la mía. Es un diablo el muchacho. No quiere comer. No quiere ir a la escuela. No quiere hacer caso. ¿Sabe que se lleva haciendo? No me lo creería; sólo piensa en jugar. Así son los niños. ¡Pero a mí que me importan los niños en este momento! ¿ Usted le importan algo? Debo de callarme, ¿no le parece? Es mejor no hablar mucho, produce sed. ¿Hay por aquí agua? Estará contaminada. ¡Quisiera encontrar aquella que no lo esté!.

¿,Quién cantará a estas horas? ¡Este tipo no se calla! Le han dado vueltas. ¡Un garrotazo en la cabeza le caería bien! ¡Si me tiene enfadado! ¿A usted no le disgusta que cante ese? Debería cuando menos cantar algo bonito. ¡Canciones de borracho! Eso es. Ese hombre está borracho.

¡Es! ¡Cállate borracho! ¿No podrías dejar de cantar? Todos queremos dormir. Parece que está demasiado tornado. Le caería bien una taza de café caliente.

Señora, ¿quiere darle un café a ese hombre? Yo lo pago.

Anda, hombre, tómalo. Me haces el favor de tomarte ese café y callarte. ¡Tómatelo, hombre! ¡Borracho!.

Qué improductivo es discutir con un borracho, ¿no le parece? Los borrachos tienen la mala costumbre de decir las cosas muchas veces. No bien terminan de decir algo, cuando empiezan a repetirlo. Creen que la gente sobria no comprende. Se pasan el tiempo dando explicaciones. ¿,Usted no se ha emborrachado nunca? No parece haberse emborrachado en la vida. Es mejor, su mujer no podría reñirle por ello.

 

Voy a dormir, tengo un poco de sueño ¿Usted no siente? Seguro tendrá una fuerte preocupación. ¿Porque lo tienen aquí?. Usted parece una persona decente; tiene tipo de banquero. ¡Seguro que es un banquero! ¿Tocó los fondos de su Banco? ¡No podría pensarlo siquiera! No lo habría hecho usted. Claro, yo siempre he dicho que en los Bancos pagan bien poco; los he visto trabajar hasta ya noche. ¿Les pagan horas extras? ¡Qué van a pagar! Usted sabrá mejor que yo. Pero no me cuente nada. Tengo que adivinar por qué está usted aquí. ¡Ya! Ha reñido. Eso es. Lo más natural. Usted nunca antes había tornado. ¿O sí lo había hecho? Alguien dijo un insulto a su novia, usted riñó con él, salieron a la calle y fué conducido hasta aquí. No; con la policía no se puede discutir: “insultos y abusos a la autoridad”. ¡Siempre ponen lo mismo! ¡Multa o tantos días! ¿De dónde va uno a sacar aquel dinero? Lo siento por su traje. Es un buen traje. ¿Me permite tocarlo? ¡Oh, no, claro! Si usted no me permite no lo habré de tocar. Es buen casimir. Pero, ¡está roto! ¿Quién lo ha hecho? Lo supuse, usted ha reñido. Lástima, traje tan bueno…

Usted no se ha hecho la barba en algunos días. ¿No le provoca comezones? Alguien dijo que crecía más saludable dejándola sin cortar algún tiempo. Es como el cabello, creo. Pero aquí la cortan a rapé. Sería imposible soportar el cabello largo; hay muchos piojos blancos. Yo he visto últimamente muchos de ellos. Aquí es fácil encontrarlos. Aquella persona tiene muchos. Dice que le gustaba coleccionar insectos. Guarda un alacrán en una pequeña caja de fósforos. Goza asustando a los pilluelos, pero más de alguno que conoce el truco le ha matado a su bicho. Es un pobre diablo. No podrá salir en varios años. Está pendiente de una horrible muerte. No se ha podido comprobar todavía quien fué, pero a él lo culpan. Lleva algún tiempo y no sale. No creo que saiga nunca. Dicen que el Juez no dicta aún la sentencia. ¿Para que querrán la sentencia? ¿No está ya en la cárcel? Deberían de guardarlo lo suficiente y luego ¡afuera!.

Yo dormiré un rato. Tardará en amanecer. ¿Cenó usted al venirse? ¡Qué estúpido soy! ¿Cómo iba a saber que lo meterían? ja, ja, ja, ja, ja. ¡Que estúpido soy! Usted perdóneme. Nunca piensa uno bien lo que tiene que decir. ¿Me disculpa usted?.

¡Si yo supiera donde vive ese soldado gritón! Ora verá usted, le daré una paliza al salir. Escandaliza más que una gallina cuando ha puesto huevo. ¿No le hace el ruido de ese ganso?.

¡Eh, soldadote, no te duermas!…

Oiga perdone, ¿no le parece que ya hemos platicado bastante? ¿Cómo se llama usted? ¿Por que no contesta? ¿No tiene nombre? ¡Si será mal educado ! ¡De qué demontres le sirve vestir elegante si es un asno! ¡Epa! ¿Cómo se llama usted?! ¡Epa! ¡Muévase!.

¡Este hombre está muerto!…

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 4, página 10.

 

Cuento mexicano, sinaloense; como se llama usted

¿Cómo se llama usted?, cuento de autores sinaloenses

 

Summary
Article Name
¿Como se llama usted?
Author
Description
Cuento corto en monólogo hecho en Sinaloa-México

Share and Enjoy

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*