Charay, El Fuerte- Sinaloa

April 30, 2015

Historia de los pueblos y ciudades del Estado de Sinaloa México

 

 

CHARAY

 

 

Por: Ernesto Gámez

 

Charay es el nombre de un pueblo situado sobre la margen izquierda del río del Fuerte como a 60 kilómetros del mar de Cortés y que cuenta a lo sumo un medio miliar de habitantes.

Su orígen, aunque no el de su nombre, probablemente se remonta a un pasado precolonial. Cuando los conquistadores sometieron a los naturales de estas regiones, ya existían viviendas o pueblos de indios a lo largo del río, por ambas márgenes, agrupados en una especie de confederaciones de tribus y llevaban denominaciones particulares tales como “sinaloas” (Sinalóbola, primitivamente; Sinaloba o Sinaroba, después. Quiere decir en dialecto cahita: sina bola); “Tehuecos” (cielo): “Ahomes” (derivado probablemente del cahita “Ooumas” que indica: hombres de significación. Es fama que antiguamente estos indios se significaban por sus poderes ocultos de hechicería de artes de curar y algunas otras.

Charay pertenecía a la confederación “Tehueca y cubría el extremo sudoccidental de la jurisdicción política y geográfica de la citada confederación.

Padres misioneros de la Compañía de Jesús fueron encargados de la conversión de estas tribus belicosas y feroces —como las califica el cronista hispano— y es lógico suponer que sólo cuando los indios manifestaron una actitud mansa como resultado de la educación religiosa recibida, los españoles irrumpieron en mayor número y se establecieron de una manera sedentaria en el pueblo, dedicándose al cultivo de la tierra, género especial de vida con que la feracidad de aquella les brindaba.

Esta irrupción de “yoris” o extranjeros, dió motivo, sin embargo, al éxodo de muchos indios que, impulsados por su condición indómita vivo en ellos el odio hacia el blanco intruso, prefirieron alejarse y se acogieron a las estribaciones de la cordillera que se extiende a lo largo del río por su margen derecha y es un apéndice de la Sierra de Álamos.

Entre los indios que se alejaron y los que se quedaron en convivencia urbana con los “yoris” —por cieno en un plano social muy distinto, — se operó luego el mismo fenómeno psicológico que se opera entre los individuos de una misma especie de medio ambiente. Aquellos, impulsados por su rusticidad atávica, por su espíritu agresivo de raza, se mostraban amenazantes hasta el grado de constituir un peligro para la vida pacífica de los moradores del pueblo. Por esta razón se les designó con el apodo de “broncos”.

De la convivencia entre españoles e indios, principalmente, surgió Charay a la vida del mestizaje, cuya es su población. Existe aún, sin embargo, un número considerable de indios o “yoremes” que aparentan conservar la pureza de su sangre, cosa que yo me permito dudar y me inclino a creer que se trata de un fenómeno de regresión.

 

La etimología de su nombre es dudosa. Son varias las versiones que corren por ahí a ese respecto; pero en realidad ninguna puede conceptuarse como definitiva. Los mismos indios no saben lo que significa el término Charay. Sin lugar a duda es un término del dialecto cahita que ha sufrido una corrupción a través del tiempo. El ilustre historiógrafo sinaloense Lic. Eustaquio Buelna dá para este nombre la traducción de “nalgas”. En la región corre la versión de que significa “colgado”. Hay alguien que cree significa “cañada”. Por mi parte, entre los recuerdos de mi niñez conservo el relato que me hizo un indio viejo, cuyo nombre he olvidado, relativo a la etimología del término Charay. Según él, se trata de una corrupción castellanizada de los términos de la lengua cahita “charoou caii” que primitivamente quería decir: “nalgas del hombre con barbas” y que algunos le doblaban el sentido hasta convertirlo en una leperada como esta: “nalgas con barbas del hombre”. La historia o leyenda en que se apoya la razón del término es la de que en aquel lugar los indios les vieron las nalgas a los hombres con barbas, esto es, que pelearon y los hicieron correr, o “dar las nalgas”, como vulgarmente se dice. Para darle cuerpo a la leperada se decía que habían visto los indios a un hombre semidesnudo, encuclillado en actitud de evacuar y que se le veían barbas… De ahí que para los indios aquel lugar se llamara “charoou caii” en lo sucesivo y para.los españoles que lo tomaron de los indios y lo ajustaron a una fonología castellana, fue Charay. La verdad anda envuelta en la bruma de más de cuatrocientos años.

Para que este pueblecito humilde del norte de Sinaloa responda al mérito de cualquier mención, basta consignar un hecho de armas que la Historia debe recoger en sus lampos con ágatas brillantes; un hecho de armas que tuvo lugar el 10 de abril de 1811. Una “acción” —como la tituló García Conde— de dimensiones mínimas quizás; pero que, enmarcada en el cuadro de las lides libertarias de la independencia, significa, de todas maneras, un timbre de gloria por las circunstancias en que se desarrolló.

 

Se puede resumir así:

El jefe insurgente José Mária González Hermosillo derrotó al coronel realista Villaescusa en el mineral del Rosario y lo obligó a refugiarse con sus diezmadas tropas en San Ignacio. Este, comprendiendo la inminencia del peligro, pidió auxilio urgentemente al coronel García Conde, quien se encontraba a la sazón en Arizpe, de la provincia de Sonora, fungiendo como gobernador de las Provincias Internas de Occidente. García partió con la premura del caso a socorrer a Villaescusa llevando un regular ejército de ópatas. Cuando menos lo esperaba, más o menos a la mitad del camino, fué atacado por un grupo de hombres armados. Era un pequeño grupo de charayes que habían abrazado la causa de la independencia, el que lo atacaba, mejor equipado de voluntad y de sentimientos libertarios, que de fusiles y de elementos de guerra. Un grupo esporádico que se perdía en la inmensidad de su aislamiento; pero lo agrandaba infinitamente el espejismo de las ilusiones que lo impulsaban; ilusiones que diez años más tarde cuajaron en realidades. Cinco días después de esta “aceción” en que sin duda García Conde derrotó a este puñado de patriotas, desde Culiacán envió al Virrey Venegas el siguiente parte:

“Después de la acción de Charay comunicada a vuestra excelencia en oficio de fecha 10 del corriente, no se me ha presentado otra cuadrilla en lo interior de mi gobierno”.

Ahome, Sin.

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 93, páginas 5-6.

 

Poblado Charay

Charay, municipio de El Fuerte, pueblos y ciudades del estado de Sinaloa, Mérxico

 

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Charay, El Fuerte-Sinaloa
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Una vista a la historia del pueblo norteño sinaloense de Charay en el municipio de El Fuerte.

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